Agenda 2011-2012 de la Universitat de València, “ALIMENTACIÓ I SOSTENIBILITAT” (pág. 129), editada por el “Servei de prevenció i Medi Ambient”:
La llet materna és el millor aliment per als nens, però hem de saber quants contaminants hi ha al cos de la mare. Aquests contaminants son substàncies que s’acumulen als greixos i actúen com disruptors endocrins. Durant el desenvolupament dels testicles al fetus, competeixen amb la testosterona i com a conseqüència, el desenvolupament es veu afectat.
Estudi realitzat pel “Consejo Superior de Investigaciones Científicas”.
Carta remitida por la Asociación Sina al “Servei de prevenció i Medi Ambient” y otros órganos y personas con responsabilidad en la Universitat de Valencia.
Nos dirigimos a ustedes desde Sina (Asociación de apoyo a la lactancia materna y crianza consciente en Valencia), para hacerles llegar nuestras observaciones respecto a esta breve nota que, junto con una ilustración, aparecen en la Agenda 2011-2012 de la Universitat de Valencia, titulada: “ALIMENTACIÓ I SOSTENIBILITAT”, en las páginas correspondientes a los meses de agosto-septiembre (pág. 129).
Se hace referencia en ella a los contaminantes que están presentes en la leche materna y no se indica después ningún efecto que estas sustancias tienen en los niños que la reciben como alimento. Sólo se nombran algunos problemas que estos contaminantes, presentes en las mujeres embarazadas, causan en los fetos en desarrollo, cuando los reciben a través de la placenta (no de la leche materna).
Se ha demostrado que el paso de contaminantes ambientales de la madre al hijo, se produce principalmente a través de la placenta, siendo mucho menos importante el paso a través de la leche materna. Por otro lado, existe poca evidencia de que la exposición a través de la leche materna se asocie con daños.
En esta nota publicada en la agenda de la Universitat no se cita Bibliografía al respecto, tan sólo un estudio (sin nombrarlo) realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Y el dibujo que ilustra la nota, es de una madre que quiere darle “lo mejor” a su hijo e intenta hacerlo ofreciendo a su hijo sucedáneo de leche materna (leche artificial) contenida en unos biberones sujetos sobre su cuerpo.
La leche materna es el alimento más sano y menos contaminado del planeta en términos de seguridad alimentaria para la infancia. Los beneficios de la lactancia materna superan claramente cualquier riesgo para la salud asociado con los contaminantes químicos presentes en la leche materna. El mensaje que transmite la nota junto con la ilustración no responde a esta realidad, respaldada por la evidencia científica. Resulta paradójico que el referido mensaje erróneo se transmita desde una agenda dedicada a “alimentació i sostenibilitat”.
Estamos seguras de que el objetivo final de la agenda es transmitir hábitos saludables a la población. Pero precisamente por ello, nos parece especialmente inadecuado que la única referencia a la lactancia materna que aparece en dicha agenda de la Universitat de Valéncia, sugiera que pueda ser un alimento de calidad inferior a su sucedáneo.
Les invitamos a que, para próximas agendas lo tengan en cuenta, e incluyan citas e ilustraciones que fomenten la lactancia materna como una de las actividades más saludables que puede realizar la población y 100% sostenible, superior sin duda a cualquier otra forma de alimentación y crianza.
La lactancia materna está presente hoy en día en las recomendaciones de alimentación y crianza de todos los organismos con autoridad en la materia como son la OMS, UNICEF, Asociación Española de Pediatría, Asociación Americana de Pediatría, etc. Y su superioridad, por ser el alimento perfecto para nuestros niños y cubrir además sus necesidades físicas y afectivas, está sobradamente avalada por la evidencia científica. Las personas que han sido amamantadas siguen gozando de estos beneficios también en la edad adulta.
Igualmente son ampliamente reconocidos los beneficios que la lactancia materna tiene para las madres que amamantan, extendiéndose estos beneficios a la sociedad entera, en forma de menor impacto medioambiental, menor absentismo escolar y laboral, menor gasto sanitario (en medicamentos, consultas, ingresos…), etc. en comparación con sus sucedáneos (preparados lácteos procedentes de otros mamíferos).
Difundir información sobre la presencia de químicos tóxicos en la leche materna sin decir expresamente que esto no la hace convertirse en algo igual ni mucho menos inferior a su sucedáneo, equivale a ofrecer una información sesgada, y por tanto no veraz.
Asimismo, supone una actuación no favorable a la promoción y apoyo a la lactancia materna, ya que puede causar alarma a las madres y hacerlas desistir de amamantar a sus hijos.
Los contaminantes presentes en la leche materna sólo reflejan la situación de la población general, es un síntoma de la contaminación ambiental de la comunidad. La responsabilidad de este problema recae en las fuentes industriales de contaminación, no en las mujeres que amamantan. La decisión individual de amamantar debe ser promovida y protegida, a la vez que se trabaja colectivamente para eliminar los compuestos químicos que contaminan los alimentos, el agua, el aire y los productos que usamos.
La leche materna se utiliza como indicador de la contaminación ambiental, debido a que los contaminantes liposolubles pueden medirse con mayor facilidad en la leche materna, que en otras partes del organismo, y no porque esté más contaminada. Es uno de los indicadores elegidos por el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, con la finalidad de medir la eficacia de las medidas adoptadas a escala mundial para eliminar los compuestos químicos tóxicos.
La detección de residuos químicos en la leche materna no es una razón para limitar la lactancia materna, sino que de hecho, es una razón más para amamantar, porque la leche materna contiene sustancias que contribuyen al desarrollo del sistema inmunológico del niño y pueden limitar los daños causados por la exposición a contaminantes ambientales en la etapa prenatal.
Por todo ello, la contaminación ambiental no es un problema de la lactancia materna, es un problema de salud pública muy importante que requiere una mayor atención por parte de todos.
Rogamos tengan en cuenta estas observaciones para próximas ediciones de su agenda, que bajo el prestigio científico y la difusión que ofrece la Universitat de València, sin duda contribuirán a fomentar en la sociedad valenciana hábitos saludables y sostenibles.
Esperamos que les hayan sido de utilidad nuestras observaciones, y quedamos a su disposición para cualquier aportación o aclaración sobre el tema de la lactancia materna que les surja en el futuro.
Atentamente,
Laura Villanueva
Presidenta de la Asociación Sina (Valencia)
Consultora Certificada en lactancia materna IBCLC
Más información y Bibliografía sobre Lactancia Materna y contaminación ambiental:
http://www.aeped.es/documentos/recomendaciones-contaminantes-ambientales-en-madres-lactantes
.
Agenda 2011-2012 de la Universitat de València, “ALIMENTACIÓ I SOSTENIBILITAT” (pàg. 129), editada pel “Servei de prevenció i Medi Ambient”.
Carta remitida per la Associació Sina al “Servei de prevenció i Medi Ambient” i altres órgans i persones amb responsabilitat en la Universitat de Valencia.
Ens dirigim a vostès des de Sina (Associació de suport a la lactància materna i criança conscient a València), per fer-los arribar les nostres observacions respecte a aquesta breu nota que, juntament amb una il·lustració, apareixen a l’Agenda 2011-2012 de la Universitat de València, titulada: “ALIMENTACIÓ I SOSTENIBILITAT”, en les pàgines corresponents als mesos d’agost-setembre (pàg. 129).
Es fa referència-hi als contaminants que estan presents en la llet materna i no s’indica després cap efecte que aquestes substàncies tenen en els nens que la reben com a aliment. Només es nomenen alguns problemes que aquests contaminants, presents en les dones embarassades, causen en els fetus en desenvolupament, quan els reben a través de la placenta (no de la llet materna).
S’ha demostrat que el pas de contaminants ambientals de la mare al fill, es produeix principalment a través de la placenta, i és molt menys important el pas a través de la llet materna. D’altra banda, hi ha poca evidència que l’exposició a través de la llet materna s’associï amb danys.
En aquesta nota publicada a l’agenda de la Universitat no es cita Bibliografia sobre això, tan sols un estudi (sense anomenar-ho) realitzat pel Consejo Superior de Investigaciones Científicas. I el dibuix que il·lustra la nota, és d’una mare que vol donar-li “el millor” al seu fill i intenta fer-ho oferint al seu fill succedani de llet materna (llet artificial) continguda en uns biberons subjectes sobre el seu cos.
La llet materna és l’aliment més sa i menys contaminat del planeta en termes de seguretat alimentària per a la infància. Els beneficis de la lactància materna superen clarament qualsevol risc per a la salut associat amb els contaminants químics presents en la llet materna. El missatge que transmet la nota juntament amb la il·lustració no respon a aquesta realitat, recolzada per l’evidència científica. Resulta paradoxal que el referit missatge erroni es transmeti des d’una agenda dedicada a “alimentació i sostenibilitat”.
Estem segures que l’objectiu final de l’agenda és transmetre hàbits saludables a la població. Però precisament per això, ens sembla especialment inadequat que l’única referència a la lactància materna que apareix en aquesta agenda de la Universitat de València, suggereixi que pugui ser un aliment de qualitat inferior al seu succedani.
Els convidem a que, per a properes agendes ho tinguin en compte, i incloguin cites i il·lustracions que fomentin la lactància materna com una de les activitats més saludables que pot realitzar la població i 100% sostenible, superior sens dubte a qualsevol altra forma d’alimentació i criança.
La lactància materna està present avui en dia en les recomanacions d’alimentació i criança de tots els organismes amb autoritat en la matèria com són OMS, UNICEF, Associació Espanyola de Pediatria, Associació Americana de Pediatria, etc. I la seva superioritat, per ser l’aliment perfecte per als nostres nens i cobrir a més les seves necessitats físiques i afectives, està àmpliament avalada per l’evidència científica. Les persones que han estat alletades segueixen gaudint d’aquests beneficis també en l’edat adulta.
Igualment, són àmpliament reconeguts els beneficis que la lactància materna té per a les mares que alleten, estenent aquests beneficis a la societat sencera, en forma de menor impacte mediambiental, menys absentisme escolar i laboral, menor despesa sanitària (en medicaments, consultes, ingressos…), etc. en comparació amb els seus succedanis (preparats lactis procedents d’altres mamífers).
Difondre informació sobre la presència de químics tòxics en la llet materna sense dir expressament que això no la fa convertir-se en una cosa igual ni de bon tros inferior al seu succedani, equival a oferir una informació esbiaixada, i per tant no veraç.
Així mateix, suposa una actuació no favorable a la promoció i suport a la lactància materna, ja que pot causar alarma a les mares i fer desistir d’alletar als seus fills.
Els contaminants presents en la llet materna només reflecteixen la situació de la població general, és un símptoma de la contaminació ambiental de la comunitat. La responsabilitat d’aquest problema recau en les fonts industrials de contaminació, no en les dones que alleten. La decisió individual d’alletar ha de ser promoguda i protegida, al mateix temps que es treballa col·lectivament per eliminar els compostos químics que contaminen els aliments, l’aigua, l’aire i els productes que fem servir.
La llet materna s’utilitza com a indicador de la contaminació ambiental, pel fet que els contaminants liposolubles poden mesurar-se amb major facilitat en la llet materna, que en altres parts de l’organisme, i no perquè estigui més contaminada. És un dels indicadors triats pel Conveni d’Estocolm sobre Contaminants Orgànics Persistents, amb la finalitat de mesurar l’eficàcia de les mesures adoptades a escala mundial per eliminar els compostos químics tòxics.
La detecció de residus químics en la llet materna no és una raó per limitar la lactància materna, sinó que de fet, és una raó més per alletar, perquè la llet materna conté substàncies que contribueixen al desenvolupament del sistema immunològic del nen i poden limitar els danys causats per l’exposició a contaminants ambientals en l’etapa prenatal.
Per tot això, la contaminació ambiental no és un problema de la lactància materna, és un problema de salut pública molt important que requereix una major atenció per part de tots.
Preguem tinguin en compte aquestes observacions per a properes edicions de la seva agenda, que sota el prestigi científic i la difusió que ofereix la Universitat de València, sens dubte contribuiran a fomentar en la societat valenciana hàbits saludables i sostenibles.
Esperem que els hagin estat d’utilitat les nostres observacions, i quedem a la seva disposició per a qualsevol aportació o aclariment sobre el tema de la lactància materna que els sorgeixi en el futur.
Atentament,
Laura Villanueva
Presidenta de l’Associació Sina (València)
Consultora Certificada en lactància materna IBCLC
Més informació i Bibliografia sobre Lactància Materna i contaminació ambiental:
http://www.aeped.es/documentos/recomendaciones-contaminantes-ambientales-en-madres-lactantes
.
http://www.uv.es/spma/mediambient/documents/agendamediambient2011-2012.pdf












Buen trabajo!!
gracias por la carta, me parece muy feo lo que ha publicado la universitat.
Sois la caña de España.
Muy buen explicado, enhorabuena. En nuestro grupo de apoyo también publicamos un post relacionado con este tema el verano pasado.
¿Habéis recibido alguna repuesta de la Universidad?
Gracias por la carta. Por cierto que la viñeta es insultante.