Conocí a Adriana a través del magnífico foro apoyocesareas y desde el principio me impresionó la fuerza que transmitían sus palabras. Esa fuerza era a la vez sabiduría ancestral e instinto de supervivencia. Tuve en seguida el impulso de contactar con ella movida por el ansia de ayudarle y a la vez de aprender muchísimo de ella. Ver cómo su mente y su cuerpo le daban a su hijo una lactancia que todo lo que le rodeaba se empeñaba en extinguir, ha sido glorioso y apasionante, lo que nos gratifica y llena a las madres voluntarias en el apoyo a la lactancia materna.
Adriana, tu hijo llevará siempre consigo esa experiencia y esa parte de salud y vínculo que por naturaleza le corresponden y tú le has dado, a pesar de lo que te ha costado. Tengo que agradecerte que me hayas permitido compartir esos momentos de frustración, lucha, amor y triunfo. Desde aquí, este pequeño homenaje para que algún día tu hijo sepa que sí había gente que confió en ti, valoró todo lo que lograste, y admiró el amor inmenso que una mujer tan fuerte sentía por ese pequeño bebé.
Va por ti Adriana.
Mar Alegre (madre voluntaria de SINA)
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Todo empezó de manera complicada, fui madre joven (19 años) y tal vez los médicos ejercieron sobre mí un falso paternalismo que ahora mismo aborrezco.
Estando embarazada de 39 semanas, me comentan que hay que provocar el parto porque el niño es grande (3,800kg) y si crece más “no soy capaz de parirlo”.
Yo, en ese momento de vulnerabilidad tan absoluto, rodeada de cacharros y médicos y con una desinformación total, me entregué “a la ciencia” y dejé de confiar en mi cuerpo y en mí misma por completo.
Me pusieron la epidural para que no caminase, porque según ellos a los ginecólogos “les molestaba”.
Iba dilatando genial, pero de buenas a primeras el parto se ralentiza y, en una hora, en vez de esperar a ver qué pasa (incluso algunos de los que allí estaban reconocieron después que así debería haber sido), ya estaba metida en un quirófano, dándome unos tirones alucinantes porque mi hijo estaba totalmente metido en el canal del parto.
Necesaria o no, fue el comienzo de una cadena de errores.
Después me llevaron a reanimación separada de mi hijo, yo estaba despierta y preocupada porque sólo le había visto unos segundos y pedía verle.
Habíamos estado nueve meses juntos y de buenas a primeras nos separan tanto tiempo… No paraba de pensar en dónde estaría él, cómo estaría y lo asustado que se encontraría no sólo en un nuevo ambiente sino también con voces que jamás había oído. Me moría por abrazarle y ofrecerle el pecho, besarle, olerle y decirle todo lo que le había estado esperando… pero no lo pude hacer hasta siete horas más tarde.
Cuando nos conocimos, me lo puse en seguida al pecho. Una enfermera de lactancia me dijo las maneras que había de ponérselo y se fue. A mí la mayoría de posturas me dolían y me pasé la noche con mi hijo enganchado en la teta, con un dolor inmenso y durmiéndome a trompicones.
En mi opinión, gracias a esa noche me salieron unas heridas increíbles en los pezones, me sangraban, yo no notaba nada de leche y me empecé a desesperar.
Yo en ese momento pensaba que mi hijo llevaba 3 días sin comer, porque no le ofrecieron líquido ni en jeringa y yo creía que apenas tenía calostro.
El niño comenzó a tener los labios secos y el paladar también, dejó de hacer pis y me preocupé mucho, así que me impuse, dije que era mi hijo y que ahora mismo quería que le dieran un biberón. Me dijeron que si le daban el biberón tenían que darme unas pastillas para que no me bajase la leche y yo como me iba ese día acepte.
Pensé que no me las tomaría, que me iría con mi hijo comido esa mañana y ya me subiría la leche cuando fuera…
Uno de los enfermeros me hizo varios desaires y me frustró aún más si cabe, me acusó de irresponsable y de querer “apagar” a mi hijo para que no llorase. Cuando le dije lo de sus labios secos me dijo que le pusiera un poco de agua y así estaría guapo. ¿No se daba cuenta de que no me preocupaba si estaba o no guapo, sino que podía estar deshidratado?
Ese mismo hombre, me trajo la tanda de pastillas que me tomaba con un vasito de plástico. Me las tomé, me miró y me dijo:
Ahora ya no podrás darle de mamar. Te has tomado las pastillas para evitar la subida y ya si lo intentas está contraindicado.
Me puse a llorar, me sentía una madre horrible y débil. Esa misma tarde me noté la subida de la leche. Los pechos se me pusieron durísimos y muy calientes y yo sabiendo que estaba llena de leche, lloraba porque según el médico no podía usarla y estaba con un biberón en la mano lleno de una leche que no se parecía a la que yo tenía en mí. Es evidente, que lo normal no es esto.
Lo natural es tener leche para poder alimentar a tu hijo, pero por mi anómala situación, los malos tratos que sufrí y la desinformación al mes de nacer mi hijo, tuve que buscar ayuda para paliar el dolor que me producía no poder dar a mi hijo de mamar y si se podía intentar retomar mi lactancia frustrada.
Me encantaría poder poner el diario de la relactación que empecé y que dejé por el agobio que entraba cuando día tras día veía que todo seguía igual. Y es que esto es tan lento… Como el diario no existe, me gustaría contar un poco el camino que llevo recorrido, tres meses largos y duros, con altos y con bajos pero ante todo muy gratificantes.
El día que empecé a informarme sobre cómo poder relactar lo vi todo muy fácil y empecé con muchísimas ganas. Me dispuse a ir a comprar un relactador y ahí empecé a darme cuenta lo difícil que sería todo. En ninguna farmacia sabían lo que era y en la única que me dieron la opción de encargarlo me lo entregaron con la caja destrozada porque había estado en el muestrario de cosas de una comercial de una marca de productos de lactancia, pero era la opción más rápida y el tiempo corría en mi contra.
Empecé y el niño se enganchó genial, succionaba mejor aún y no sé si por la posición o por alguna manía de biberón, me salieron grietas y tuve bastantes momentos de tirar la toalla. Mucha fuerza y toma aire…
Después viene lo duro, peor que las grietas es el dolor de no haberlo logrado cuando era más fácil… y los comentarios de la gente (bien o mal intencionados) que se clavan en el alma en esos momentos que estás tan sensible. Y es que hay que hacer un máster en coraza personal cuando te dispones a sacarte la teta para dar de mamar a tu hijo y enganchas un relactador.
Es cuando te preguntan:
- Eso qué es?
- Un relactador para retomar la lactancia materna.
- ¡Ah! Pero… ¿no tienes leche?
- No aún no, por eso uso esto con leche de fórmula.
- ¿No te han explicado lo que es un biberón? (jajaja)
Ahí tienes dos opciones:
- Derrumbarte y sentir que lo que haces es estúpido. Y dejarlo por no ser capaz, por vergüenza de sacar tu relactador delante de la gente.
- LLevar el esparadrapo y el relactador en el bolso y por tus santas narices sacar el aparatito y tu teta en medio del centro comercial mientras haces las compras, porque lo vas a conseguir, para dar a tu hijo el mejor alimento y ya de paso que fulanita de tal te pida disculpas.
Es fundamental que te trate un pediatra prolactancia, y ese no es mi caso. O a falta de pediatra decente un carácter firme y duro para lograr tu meta y que el doctor probiberón no termine de fastidiar tu lactancia.
Mi pediatra, cuando mi bebé llevaba un mes intentando relactar y sin haber sufrido bajada de peso, me acusó de irresponsable por “jugar con la comida de mi hijo”, me dijo que “nadie se había muerto por tomar biberón”, que era una “niñata”, una “sectaria”… También me comentó que dormir con mi hijo era malcriarle, que en el foulard iba fatal y que lo mejor era el carrito y añadió riendo que seguro que era de las que le cogía en brazos despavorida cuando el niño lloraba. ¿No es lo normal?. Lo mejor en estos casos es contar hasta tres, cambiar de pediatra si es necesario y si no lo es, informarte y decidir lo que quieres para tu hijo.
Al principio, por las noches también utilizaba mi inseparable relactador porque no tenía leche ni para empezar. Dormía descubierta de cintura para arriba, piel con piel y mi hijo iba haciendo también la “succión no nutritiva”, que estimulaba la producción de leche.
Después y cuando tenía hambre, en vez de usar el biberón, preparaba la misma cantidad de leche y la ponía en el relactador. Mi hijo jamás paso hambre, que era algo que me preocupaba mucho, pero tampoco dejó de estimular.
Ahora y después de tres meses sólo toma 50ml de leche de fórmula y por la noche sólo teta. Continuo durmiendo desnuda de cintura para arriba, pegada a mi hijo y soñando con olvidarme de los 50ml que nos unen a la leche artificial.
Me ha costado muchísimo poder decir que disfruto de mi lactancia, pero es algo que me encanta y ya no quiero mencionar lo que es salir de casa sin agua, leche, biberones… y todo el batallón de cosas que necesita.
Me he olvidado prácticamente de calentar agua a media noche y desvelarme completamente porque ahora, cuando él mama, yo continuo durmiendo hasta que le cambio de lado y después sigo. Es maravilloso cuando me mira y sé que lo que está haciendo, algo tan primitivo como comer, que es de disfrute exclusivo de su madre.
La lactancia nos ha unido más aún, me he vuelto una auténtica mamífera que trata de guiarse por sus instintos y cuidar de su cría como si estuviera en plena selva.
Ahora, a puntito de lograrlo y consciente de que somos unos campeones perseverantes, tenemos que decir que esto no ha sido sólo mérito nuestro. La gente que nos ha ayudado y nos ha apoyado cuando he tenido momentos de querer que todo terminase (Mar, de la asociación SINA), el ánimo que mi pareja me ha dado para que nuestro hijo comiese lo mejor y yo curase mis heridas de no haberlo conseguido a la primera y la gente que por sus tonterías me hizo más fuerte, han sido pilares fundamentales.
Después de todo lo que me ha costado, ya he dejado de fantasear con una LME y empiezo a soñar con mi lactancia en tándem dentro de un par de añitos
Adriana
Algunos fragmentos de los mensajes que escribió Adriana y cómo ella iba superando obstáculos:
Hoy he tenido otro momento de querer tirar la toalla, menos mal que luego llego a casa lo analizo todo, leo emails y el diario que estoy haciendo de la relactación y se me olvida todo… Pero hoy la situación me ha superado un poco.
Hemos ido al pediatra, para empezar me ha puesto verde porque llevo a mi hijo en el fular y según el le voy a destrozar la espalda… me he callado. Después me ha pedido explicaciones por darle de comer por la noche y no dejarle llorando desde la toma de la 1 hasta la d las 6, porque según él yo me merezco dormir y así se acostumbra… Y ya cuando le he dicho lo de la relactación, me ha dicho que encima que los del hospital me habían hecho el favor de cortarme la leche, yo haciendo tonterías y jugando con la salud de mi hijo… que cómo se notaba que era una madre adolescente por mi irresponsabilidad (tengo 19 años). He salido pensando que lo hacía todo mal y que dejaba la relactación, en el coche me he puesto a llorar como una tonta y ahora pensando en frío y hablando tranquilamente con mi pareja en casa lo que tengo que hacer es cambiarme de pediatra y seguir en mi línea, que para bien o para mal soy su madre y haré lo que YO crea mejor.
En resumen, sigo con la relactación aunque esto sea mas duro de lo que me imaginaba…
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He estado un poco preocupada porque el pediatra me dijo que le añadiese cereales a los 50ml de leche qeu toma en biberón (¡5cucharadas soperas!) y así dormiría de un tirón… y he estado muy preocupada porque si ya de por sí no tengo leche de sobra, me da miedo que sin estimular por la noche me baje la producción.
Al final, voy a tomarme la justicia por mi mano y como es mi hijo hare lo que me parezca mejor. Nada de cereales que por el momento no son necesarios.
No entiendo la obsesión porque duerma toda la noche de un tirón con lo canijo que es y además que mi pobre niño mama y apenas nos despertamos ninguno de los dos…
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Mi parto después de cesárea, por Adriana
“Mi parto vaginal después de cesárea (PVDC)”, por Adriana
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Enlaces relacionados:
- “La hora siguiente al nacimiento: dejen en paz a la madre”, por Michel Odent










gracias por compartir tamaña experiencia, aún estoy llorando de emoción y de ganas, la fuerza que me ha llegado a través de estas líneas, el poder, el empuje, la vida
Se me llenan los ojos de lágrimas. Enhorabuena, Adriana.
IMPRESIONANTE…….
ENHORABUENA, GRANDE LO QUE HAS HECHO. …
Enhorabuena también aSINA y Mar por la parte que les toca.
enséñale el diario a tu peque cuando pueda comprender. seguro que le emocionará leerlo.
ENHORABUENA Adriana! A tus 19 años demuestras ser
muchísimo más madura que el pediatra y mereces toda la
admiración del mundo. Creo que te has topado con “profesionales” por llamarles de alguna manera, que
no se merecen estar donde están, pero afortunadamente,
no todos somo así, ANIMO!
¡¡ENHORABUENA, Adriana!!
Me admiran muchas cosas de lo que has hecho… Más que lo que has hecho, en realidad, quien lo ha hecho: TÚ.
Qué MADUREZ, fuerza, voluntad… con qué claridad ves lo que tienes que hacer, ¡qué suerte la de tu hijo!
No dudo ni un momento de que conseguirás vuestra LME, aunque en realidad ya has conseguido muchísimo, ya estás disfrutando de lo que te has ganado a pulso.
Gracias por compartir tu historia, es emocionante y ayuda a creer en el poder del amor y de la naturaleza.
Un abrazo
Sofía
GRACIAS, GRACIAS Y MÁS GRACIAS!!
Estoy como en una nube, muchas gracias por los comentarios nos hicisteis sentir super especiales… Creo que vosotros ahora mismo habeis sido mi fuente de fuerzas. Ahora solo me queda mandar al link a mi gente, en especial a los que no confiaron en esto y me pusieron a caldo y ya tendre fuerzas para parar un tren si es necesario!!
GRACIAS A TODOS POR LOS MENSAJES!! GRACIAS MAR!!! GRACIAS SOFIA POR PRESENTARMELA!! Y GRACIAS GONZALO POR MI HIJO!!
Me he quedado sin palabras…
Un enooooorme abrazo!!!!!
Ya te lo han dicho todo. Creo que eres una gran mujer, una gran madre y una gran mamífera. Ojalá todas las mujeres (de esas que, según tu pediatra, serían las mujeres de verdad) tuvieran la misma conciencia de sí mismas y de su sexo que tú. Sólo te digo una cosa: de mayor quiero parecerme a tí. Un beso
Querida Adriana.
Soy una mujer de 57 años. Doy gracias a la Vida por mi capacidad para sorprenderme e historias como la tuya despiertan en mi una emoción incontenible. Me salen lágrimas de alegría.
Eres una madre preciosa y emanas amor por todo tu ser.
Lo que estás haciendo por tu hijo es lo más humano y natural que le puedes ofrecer. Una muestra del amor incondicional del que, desgraciadamente, muchas personas y más tristemente del ámbito sanitario, no tienen ni idea.
Con tu juventud eres un ejemplo para otras muchas mujeres “más adultas”que no confían en ellas mismas, en el poder de su cuerpo, de su corazón.
Te felicito por tu valentía al enfrentarte a este sistema deshumanizado y te animo a continuar fiel a lo que tu instinto de dice. En momentos de duda síguelo, escúchalo, él no te fallará.
Tu hijo y tu pareja son muy afortunados.
Recibe mi abrazo con cariño.
Enhorabuena Adriana por tu logro, ojala hubiera sido tan valiente como tú con mi primera hija, pasé por lo mismo pero no luché.
Me descubro ante ti, eres un ejemplo de madurez y sabia juventud. un beso enorme a los tres.
mjo.
Enhorabuena por lo que habeis conseguido.
Me ha emocionado mucho tu historia y me quito el sombrero ante lo que has hecho por tu niño. Has sido muy fuerte y has tenido una fuerza de voluntad que muy pocos tendríamos.
Un beso y a por la lactancia en tandem.
QUE lindo todo gracias por compartirlo
hola felicidades por lo que lograste, de verdad que es inspirador y por supuesto un ejemplo, tengo un bebe de dos meses y medio le di pecho solamente una semana, lo que pasa es que sufri una depresion posparto terrible de verdad terrible, no dormia, no comia y la angustia que sentia era insoportable, aparte que la mayor parte del tiemp me la pasaba llorando, en fin que fui con mi doctor y me vio tan mal que enseguida me mando con un psiquiatra y este em recomendo tomarme antidepresivos y ansioliticos, estos me calmaron muchisimo pero me daban unos dolores de cabeza horribles, que me dio mucho miedo amantar asi a mibebe por que pense que si a mi me dolia tanto imaginate a el, empece a darle leche de formula y resulto que mi bebe es intolerante a la lactoso pero peor aun a la proteina de la leche y a sido todo un calvario para el por uqe se pone muy mal ya van diez tipos de leche que le doy y nada, yo ya me siento mucho mejor de animo y quisiera intentar volver a alimentarlo de mi pecho pero la verdad es que no se ni como comenzar ojala y alguien me oriente y me pueda ayudar gracias.
Hilda,
ponte en contacto con una asesora o una asociación cercana a tu domicilio. Ellas tienen las herramientas y el conocimiento para poderte ayudar.
Saludos
Eres un ejemplo para muchas mamas, felicidades
increible,m asombra que con 19 años seas tan fuerte mucho animo,kerer es poder
Hola Adriana,
Me ha encantado tu historia.
Eres una madraza…ya quisiesen mucho tener el tesón y la madurez que has demostrado.
Un abrazo.
gracias madres como tu, quiza algun dia el mundo cambiará.
gracias por tu historia.
Hola soy pediatra,y me ha emocionado muchisimo tu historia de verdad te felicito y te pido disculpas por las “metidas de pata” del que fué tu pediatra lamentablemente todavia hay muchos que piensan cómo el,yo cómo madre logré dar lactancia materna exclusiva a mis 2 hijos y se amamantaron hasta los 2 años y aunque no lo creas la mayoria de mis colegas se sorprendian por ello y yo todavia me pregunto porque?? si en la universidad te enseñan que es así cómo debe ser. yo vivo en un Pais subdesarrollado y no te imaginas lo que me cuesta que las madres amamanten cómo debe ser
Mi más sincera enhorabuena, ADMIRABLE lo que has conseguido, muy pocas madres consiguen esta meta con tantas dificultades que has tenido. Te habla una ginecóloga, obviamente prolactancia. Actualmente doy el pecho a mi cuarta hija (nacida hace 2 semanas), a las otras 3 también se lo di, y es algo infinitamente gratificante, pero no he tenido tantas dificultades como tú, por eso mi ADMIRACIÓN por lo que has logrado, ENHORABUENA
¡Enhorabuena! El triunfo que has obtenido ha sido el premio al trabajo y a la constancia. En esta vida es muy importante creer en uno mismo y luchar por los sueños.
¿En qué hospital tuviste a tu hijo? ¿Era privado?
hola adriana, pues yo estoy pasando por algo parecido, por unas o por otras… mi bebe tiene reflujo, y vomitaba horrible.. el pediatra me recomendo leche ar y se la di, pero por “mamas expertas en el tema” me deje influenciar y muy malamente lo reconozco… ahora estamos pagando las consecuencias mi bebe y yo… pare de darle pecho el dom. 08.. pero el martes 10 le di de nuevo… luego hasta el jueves 12 me saque leche… pero el sabado 14 llorando le pedi a mi esposo que.. como el bebe iva bien con su reflujo, mas controlado y cada vez menos, que me permitiera amamantar… y obvio el acepto.. pero ahora tengo muy poquita leche.. me preocupa no producir o que se me acabe… hoy mi esposo ha ido a buscar pastillas o algun te que nos ayude… tu sabes algun remedio natural?? he dejado de amamantar menos de una semana y he amamantado ami bebe por 2 meses ahora quiero volver a hacerlo… yo ya he amamantado antes a mis hijos por 14 y 15 meses… y me encantaria lo mismo para este bebe,.. gracias saludos y bendiciones!! rosarito bc mexico!!